En esa sala, les hacía formar un círculo y les decía:
-Ustedes pueden elegir entre morir a flechazos por mis arqueros o pasar por aquella puerta. Detrás de esa puerta, YO LOS ESTARE ESPERANDO.
Todos elegían ser muertos por los arqueros.
Al terminar la guerra, un soldado que por mucho tiempo había servido al rey, se dirigió al soberano y le dijo:
-Señor, ¿puedo hacerle una pregunta?
-Dime, soldado.
-Señor, ¿qué hay detrás de esa puerta?
El rey contestó:
-Ve, y mira tú mismo.
El soldado abrió temerosamente la puerta, y a medida que lo hacía, rayos de sol entraron y la luz invadió el ambiente. Finalmente, sorprendido, descubrió que la puerta se abría sobre un camino que conducía. ¡a la LIBERTAD! El soldado, embelesado, miró a su Rey, quien le dijo:
-Yo les daba la oportunidad de hacer una ELECCION, ¡pero por temor preferían morir a arriesgarse a abrir esta puerta!
¿Cuántas puertas dejamos de abrir por miedo a arriesgar?
¿Cuántas veces perdemos la libertad y morimos por dentro, sólo por sentir miedo de abrir la puerta de nuestros sueños?


Y si te arriesgas por el sueño y te das cuenta que no es lo que querias??? Creo que es por eso que mo nos arriesgamos, es mejor la "comodidad" que tenemos a poder perderlo todo??
ResponderEliminarInteresante y divertido tu blog Julián, permíteme invitarte a visitar el mío de de temas médicos y tiene información muy útil : http://drlarabaezpiediabeticoyenfcronicas.blogspot.com/
ResponderEliminarMuchos saludos
¿Cuantas puertas hay que conduzcan a la libertad?
ResponderEliminarPara ti no se, creo que es algo personal. Pueden ser muchas cosas dependiendo te tus puntos de vista. Lo que es válido para mi no lo es para ti y al revés ;)
EliminarPero si te tengo que contestar a la pregunta, en general, para mi es la verdad. La verdad es una puerta directa a la libertad.
Saludos!
JM