Un desayuno, hace 4 años

Hace cuatro años estuve en Marruecos. Era como un viaje pero mas largo que unas vacaciones simplemente. Era un viaje a otro continente, otro país, otro cultura, pero también un viaje de búsqueda de lo importante en mi vida, búsqueda de principios y razón para tenerlos. Durante éste tiempo, tenía siempre mi ordenador cerca y como no tenía Internet para entretenerme escribía. Escribía como un diario, pero también cositas sueltas relacionadas con situaciones concretas.

Un día me desperté. Estaba bastante emocionado y mientras iba de la habitación del hotel al restaurante para desayunar estaba reflexionando. Un poco mas tarde lo escribí y realmente pensaba que jamas alguien vera lo que he escrito porque todo era muy personal, pero ahora he encontrado el documento guardado en mi SkyDrive y al verlo pues no sé, me ha parecido interesante. He sido tan diferente hace 4 años...


Caminaba por el pasillo que lleva al restaurante. La noche anterior había dormido bien en su habitación de hotel en la orilla del mar. Iba por su camino observando las palmeras... el cielo... respiraba profundamente para sentir el olor del aire. Disfrutaba del viento. ¿De que pensaría en aquel momento? Probablemente de todo lo que tenía que hacer durante el día, o probablemente si tomar café solo en el desayuno o con leche, o probablemente de ninguna de esas cosas importantes. Entra y saluda el recepcionista, quien le contesta de la misma manera. Sale a la terraza y elige una mesa. No hay nadie. Observaba la playa y el océano, cual con sus movimientos como que expresaba sus sentimientos... probablemente ira, intranquilidad... no... eso era algo mas positivo... como pasión.

Las olas eran la manera de océano para expresar su amor por la tierra. Como el amor, que a veces quiere derramarse de nosotros mismos sobre la persona que nos hace sentir con la misma energía como las olas, pero al mismo tiempo de manera muy natural y casi previsible. Poder que probablemente alguien controla... Entonces se acordó de las palabras de alguien que le había dicho:

¿Quién encerró con dos puertas al mar, cuando él salía a borbotones del seno materno,
cuando le puse una nube por vestido y por pañales, densos nubarrones?
Yo tracé un límite alrededor de él, le puse cerrojos y puertas,
y le dije: "Llegarás hasta aquí y no pasarás; aquí se quebrará la soberbia de tus olas".

Esas eran las palabras de alguien en cuya existencia ni siquiera estaba seguro, pero eran unas palabras bonitas.
Llego el camarero, bien vestido llevando la frescura de un zumo de naranja. Eso es todo lo que necesitaba él en aquel momento. Había una teoría en la cual su autor, un pintor italiano, define la belleza como una mezcla de cosas que funcionan juntas de cierta manera y no hace falta añadir, quitar o cambiar nada. Era uno de esos momentos que han provocado que el pintor llegase a esas conclusiones. Algo perfecto. No le hace falta nada mas... nada menos... solo tiempo para disfrutar y esperanza de que se repita... Eso eres tú.

Playa de Rabat (Marruecos)
La foto es realmente del mismo momento
en el que escribía todo esto.




¡Se niño, se feliz!

Después de una semana largisima y llena de todo tipo de cosas que no le pasan a nadie mas que a mi, he llagado al sábado. Me desperté bien. Fuera hacía sol, las temperaturas eran tan buenas que me entraron ganas de salir a algún sitio. El fin de semana pasado no era muy productivo, pero pienso hacer muchas cosas durante este. Lo mas importante creo que es despertarte bien y al lado del que mas quieres. Después de que todo ha empezado bien solo nos queda decidir lo que vamos a hacer durante este finde.

Al despertarme siempre, lo primero que hago es coger mi ordenador, (normalmente está al lado de la cama) y ver las nuevas publicaciones en facebook, twitter, en mi mail y algunos blogs. Pues creo que hoy mi prima Nina me ha ayudado a despertarme bien recordandome que nunca tenemos que perder nuestro lado infantil. Mas que nada porque, como dice ella en su blog:

  • Los niños no tienen prejuicios
  • Los niños son sinceros
  • Los niños ven la gente de la manera mas sincera
  • Los niños saben disfrutar de la vida
  • Los niños se ríen, corren y perdonan cinco veces mas que los mayores
  • Los niños a veces parecen locos, pero es solo porque les da igual lo que piensan los mayores de ellos

También había publicado una foto que yo nunca había visto y estamos los dos con nuestras caras de locos, porque es lo que eramos de pequeños. La foto está hecha hace 20 años así que hemos cambiado bastante. Igual nos veíamos una o dos veces al año, pero lo pasábamos genial los primeros días. Luego ya nos pegábamos como animales, se escuchaban gritos, niños llorando... bueno, que mas te puedes esperar de dos ejemplares con caras parecidas :D

No te pierdas en el mundo de los mayores, sé niño a veces y disfruta de la vida! ¿Cómo? Pues aquí abajo te dejo un vídeo que puede ser un buen ejemplo de como ser niño aun que tengas una edad avanzada...



De nuevo con Luciano

Éstos últimos días había un pequeño cambio. Me mandaron a trabajar con otro y ya no estaba con Luciano. La verdad es que no estaba muy contento. El otro compañero con el que tuve que trabajar era muy soso y no había manera de conseguir una comunicación decente con él. Lo pasaba mal y perdí mi presencia de ánimo. Los días se convirtieron en unas pesadillas largas, por lo cual simplemente quería que el tiempo pasase de la manera mas rápida posible. Después de dos días así, hoy había un cambio...

Cuando llegué ésta mañana a la nave, me dijeron que tengo que ir con Luciano otra vez. Puse una cara que demostraba mi conformidad con la decisión del jefe y monté en el coche de Luciano. En unos pocos instantes recuperé mi presencia de ánimo y le dije: Te echaba de menos tío, este ya no le aguantaba! Luciano se alegró por lo que le había dicho y en unos pocos minutos salimos para unos pueblos lejanos.
A pocos kilómetros de la ciudad, paramos para tomar un café. Prácticamente a Luciano le dieron agua con restos de café en la taza. A mi me dieron lo mismo mas leche. Salimos del bar de mal humor, pero con ganas de alejarnos del dicho sitio. 

Cuando llegamos había que cambiar varios tubos fluorescentes y un interruptor de la luz. Le ayudé a cambiar los tubos y cuando llegamos al interruptor, Luciano maldijo una docena de santos y expreso muy claramente sus ganas de haces caca encima de varios personajes famosos en el mundo católico porque resulta que no teníamos éste mismo modelo de interruptor. Por suerte, justo al lado había una tienda de material eléctrico. No sé por que, pero Luciano no veía como muy adecuada la idea de comprar un interruptor. En cambio, noté en su mirada el nacimiento de una idea nueva... Fuimos al club de la tercera edad que estaba justo al lado. Nos metimos en el baño. Quitamos el interruptor del baño de los caballeros y en su lugar pusimos el que no iba bien. Los modelos eran idénticos. Mientras tanto, los de la caja de ahorros pensaban que hemos ido al coche a por el interruptor. Entramos en la caja de ahorros, montamos el interruptor y todo quedó perfecto. - Vamonos de aquí.. - dijo Luciano y salimos para el siguiente pueblo.

En la descripción que teníamos de los problemas que había que arreglar ponía que el cuadro eléctrico estaba desordenado y las tapas no se cerraban bien de tantos cables. - Va, eso es fácil de arreglar - dijo Luciano mientras íbamos por la carretera en zig-zag porque no era capaz de resistir al ritmo de la música de la radio y movía las manos a la derecha y izquierda creando de esta manera un ambiente tanto alegre como de peligroso.

En cuanto llegamos al siguiente pueblo, él abrió el cuadro eléctrico y efectivamente, estaba lleno de cables y totalmente desordenado. Luciano sacó las tijeras de electricista que lleva siempre en el bolsillo y empezó a cortar cables. Cortaba los cables uno tras otro y me los pasaba. En nada mas de un minuto tenía las manos llenas de cables antiguos de teléfono. Todo iba bien... hasta el momento en el que una de las chicas que trabajaban en la oficina le preguntó a su compañera "Oye, ¿A ti te va el Internet?". Con temor en mi alma, bajé la mirada y me quedé mirando la gran cantidad de cables que tenía entre las manos. La chica ha pillado la idea. No hacía falta ni explicarle lo que había pasado. Habíamos dejado una caja de ahorros sin teléfono y sin acceso a Internet. Ésta situación no me ha sorprendido mucho, pero aun así no pude contener mi risa. Para no molestar, simplemente decidí salir a la calle.

Con esto mas o menos habíamos acabado el trabajo. Recogimos todo y nos fuimos para casa. Fue un día un poco largo con varias horas de viaje, pero me lo pasé bien y aprendí varias cositas técnicas. Con ésto te deseo un buen fin de semana lleno de buenas emociones!

17 verdades sobre Luciano

Como ya habrás visto de la publicación anterior, mi compañero de trabajo es Luciano. Es un hombre con el que se aprende bastante, pero también se pasa bien el tiempo, por lo cual he decidido poner aquí unas cuantas verdades sobre él:

  1. A Luciano le gusta el futbol
  1. Luciano es electricista con 35 años de experiencia
  2. Luciano no corta la corriente cuando va a trabajar en un cuadro eléctrico
  3. Cuando le da la corriente maldice una docena de santos
  4. A Luciano la corriente no le mata
  5. Luciano pone cara de sorpresa cada vez que lee la descripción del siguiente trabajo que tenemos que hacer
  6. Luciano se lleva bien con las monjas
  7. Luciano hace rally con una furgoneta de 20 años
  8. Luciano es capaz de cruzar todo Burgos en segunda (No hombre, no lleva todo el rato conduciendo en segunda, la mitad del camino va en primera...)
  9. Luciano se peina antes de salir del coche cuando vamos a arreglar algo en sitio donde hay mujeres
  10. Luciano dice: Sin prisa, pero sin pausa
  11. Luciano es capaz de meterse en sitios donde yo no puedo
  12. Luciano contesta a preguntas con un mínimo de 10 segundos de retraso
  13. Luciano cree que el agua no es mala... pero de la cerveza no sabe... como tiene alcohol... (Pero bueno, es igual de buena)
  14. Luciano procura no provocar cortos circuitos en los cuadros eléctricos de las cajas de ahorro
  15. Cuando no lo consigue maldice 2 docenas de santos
  16. Luciano nunca sabe donde tiene las llaves
  17. Luciano trabaja tanto con las manos como con los dientes
Con esto se acaba el post de hoy. En los días siguientes probablemente seguiré compartiendo mis experiencias de "Chispas" contigo ;)

Primer día de "chispas"

Como la mayoría ya sabéis, estoy haciendo un curso de instalaciones solares fotovoltaicas. Como complemento de este curso me toca hacer 150 horas de prácticas en empresa y hoy ha sido mi primer día en la empresa cuyo nombre no voy a mencionar por razones de privacidad. Pues la historia empieza desde ayer. Publiqué anoche cómo me ha ido el día, en total no ha sido muy productivo, pero lo mas importante es lo siguiente... Yo tenía una hoja en la que estaba apuntado todo acerca de la empresa a la que tenía que ir esta mañana (teléfonos, dirección, nombre, jefe, horario, etc.) Pues ayer por la mañana esa hoja estaba encima de mi mesa. Por la noche ya no estaba. "Vale" dije yo, habrá alguna manera de encontrar a la empresa ¿no? Pues después de llamar a mis compañeros para preguntarles si por casualidad no saben a que empresa tengo que ir yo (algo totalmente ilógico) me puse a buscar empresas en Internet en la misma zona. Encontré... aproximadamente 270. Mmm vale, va a ser que no. Me relajé, me puse una peli y decidí darle tiempo a la hoja para que aparezca... igual se había ido a por pipas o a tomar una caña, yo que se... Otra vez, ilógicamente, esa lógica mía funcionó... encontré el documento en mi caja negra de fotografía debajo de la cama... no se, no me preguntes, no se a que se debe todo esto. La cuestión es que ya tenía todos los datos necesarios para encontrar mi empresa esta mañana.

Me he levantado bien por la mañana. A continuación me he enfadado un poco con mi novia. Bueno, puso su cara de chica buena y se lo perdoné todo. Salí de casa siguiendo las instrucciones del GPS. En nada mas y nada menos de 16 minutos llegué a mi destino. O por lo menos es lo que dijo la chica con acento inglés que tengo encerrada en mi móvil. Estaba en frente de... no se, algo de los militares... me quede mirando con la boca medio abierta y una caja de zapatos de protección debajo del brazo cuando me asuste del pitido de un coche. Era mi tutora de prácticas. Me saludó, bajó del coche y dijo: Bueno, vamos a la empresa... En menos de 2 segundos me di cuenta de que ella estaba en la misma situación que yo. Resulta que la empresa estaba a unos 2km del sitio en el que estábamos nosotros en aquel momento. Bueno, esta parte os la voy a ahorrar...


Tuve que esperar al electricista con el que tenía que estar. Dentro de muy poco llego un coche... mm vale, decir "Un coche" es una exageración. En realidad era como un armario eléctrico en cuatro ruedas. Daba un poco de cosita la verdad. Pues bajó del coche y se me presento... Luciano!!! Mi compi!!! aparentaba unos 38-39 años de edad, pero sabía que tiene 48-49. Monté en la cosa esa con él y nos fuimos para hacer un trabajillo. Por la mañana bien, todo normal. Por la tarde vino a recogerme de casa... Teníamos que ir a un colegio para arreglar algo.


En el colegio teníamos que instalar algunas tomas de tierra en los enchufes porque originalmente no existía tal cosa en dicha instalación. Nos tiramos como media hora, cuando Luciano me dijo: Bueno majo, con lo complicado hemos acabado, ahora toca una última parte - Buscar la toma de tierra del edificio. No suena complicado ¿verdad? Pues vale, esa parte duro mas de tres horas y no la hemos acabado...

Bajamos al sótano... Mi compi abrió una especie de ventana/puerta y metió su medio-cuerpo dentro. Dentro de aproximadamente 3-4 minutos de sonidos curiosos, definitivamente masculinos y expresando algo no tan positivo, él salió de este sitio tan raro y me miró. Según la expresión facial de Luciano - algo no estaba bien. Fuimos a pedir unas llaves, para unos gateros... 

Abrimos otras puertas/ventanas y Luciano se metió dentro como en su propia casa. ¿Entro yo también? le pregunte. - Como quieras xD, me respondió él. Bueno, dije, pues que vamos a hacer, a mi me gustan las cosas raras, a ver lo que hay detrás de todo esto... Como puedes ver en la foto, veía poca cosa. La altura de aquél sitio era de aproximadamente 50cm por lo cual tenía que adoptar algunos movimientos típicos de los gusanos para poder desplazarme con éxito. Seguía la luz les fondo, que era la señal de que Luciano sigue vivo. Después de un ratito salí porque abajo no había suficiente oxigeno como para dos personas. 

Dentro de poco salió él también. Resulta que no hemos sido capaces de encontrar la Santa toma de tierra que en teoría tiene que ser una barra de cobre clavada en la tierra, como su nombre técnico indica. Pues resulta que tenemos que buscar otra llave de otra puerta/ventana, bueno ya lo voy a llamar "Portal" porque es que te lleva a una dimensión totalmente desconocida para 99% de la población de este planeta. Bueno, llave para el otro portal no encontramos... Luciano decidió meterse en el primero y llegar al segundo por medio de unos túneles subterráneos que supuestamente le iban a llevar a la Santa toma de tierra. Me senté al lado del portal, lleno de paciencia, esperando a que Luciano encuentre lo que estaba buscando. Estaba esperando y esperando... me puse a escuchar música en el móvil... daba vueltas... en un momento dado decidí mirar por el portal para ver si Luciano había conseguido algo. Sorprendentemente, después de llamarle por su nombre, como que no recibí respuesta de ningún tipo. Metí la cabeza para ver donde estaba. Sorprendetemente, Luciano no estaba... en ese momento apareció una señora de aproximadamente 70 años con tres llaves en la mano. Me las dio y me dijo: Estas llaves son del gatero que esta en el patio. Metí otra vez la cabeza por el "portal" y grité con mas entusiasmo todavía: Lucianoooo, que tengo las llaves del otro gaterooooo!!! Pero no recibí respuesta de ningún tipo. Me levanté y con muchas ganas de ver a Luciano y un poco de preocupación por causa de su desaparición, me fui hacía el otro gatero. 

Abrí el candado, abrí la primera ventana de acero, abrí la segunda ventana de acero, activé el flash de mi móvil y tomaaa... me encontré con Luciano perdido entre unas tuberías que no le permitían avanzar mas adelante. Se le escuchaba colocar una tras otra las palabras curiosas que solo un macho ibérico puede ser capaz de seleccionar y colocar en un orden tan melódico que casi suena bien. En resumen, Luciano estaba declarando sus ganas de hacer caca en varios santos, y otros seres celestiales... Me miró con una cara de preocupación y me preguntó: Oye, que hora es?(Bueno, en realidad era una cara llena de barro y sudor) Casi las 6:30, le dije yo... Oye, vamonos, pero ya, que estamos perdiendo dinero. (se refería a que nuestro horario se acababa a las 7 y teníamos que haber marchado ya).

Al final no me enteré si hemos encontrado la toma de tierra esa o no... Yo me lo pasé bien. Luciano no se.